Frente a eventuales riesgos de la importación de azúcar boliviana
MINISTRO MANRIQUE AFIRMA GOBIERNO DEFENDERÁ A PRODUCTORES PERUANOS
El ministro de Agricultura, Manuel Manrique Ugarte, afirmó el lunes 19, ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso, que el Gobierno protegerá a la industria azucarera nacional y también al consumidor ante situaciones perjudiciales que podrían sobrevenir de la importación de azúcar boliviana. Pero, al mismo tiempo, descartó que ello fuera a ocurrir en realidad.
La afirmación del titular del MINAG fue hecha como respuesta a preocupaciones manifestadas por sectores de productores, quienes habían expresado su desconfianza porque el ingreso del azúcar boliviana podría perjudicar a productores nacionales por sus precios señalados por debajo de similar producto peruano.
Detalló que la importación de azúcar boliviana no llegará a más de 60 mil toneladas, cantidad que está muy por debajo para cubrir el déficit del mercado nacional en ese rubro, que asciende a 200 mil toneladas. También descartó que Bolivia aprovechara la circunstancia para introducir al Perú azúcar brasileña que llegaría libre del pago de aranceles.
Manrique, quien fue invitado a la comisión presidida por el legislador Gustavo Pacheco Villar (FIM), expresó que un sector de productores había planteado demandas contra varios ministros a causa de lo que consideraban medidas lesivas a sus intereses debido a la exportación del azúcar boliviana.
En su exposición, el ministro Manrique recordó que la venta de azúcar boliviana al Perú se daba merced a un tratado mediante el cual se elimina aranceles que afectan a la importación de azúcar procedente de otros países. Sobre el asunto, como fue expresado en la sesión, había preocupación y desconfianza de parte de productores azucareros peruanos.
Recordó que el Tratado General de Integración y Cooperación con Bolivia fue suscrito el 3 de agosto de 2004, y entre sus propuestas se considera la programación de una zona de libre comercio, además de adelantar la idea de una desgravación arancelaria.
Explicó que ese tratado ya ha sido ratificado por el Congreso de Bolivia mientras que en el Perú no ha sucedido lo mismo por parte del Congreso de la República. Por ello, se consideró interesante escuchar exposiciones sobre los efectos del compromiso bilateral.
Como expositores también participaron representantes de la Asociación Peruana de Productores de Azúcar y Biocombustibles, a través de su gerente Freddy Flores Herrera.
A preguntas de los congresistas, el ministro Manrique sostuvo que su portafolio no había elaborado ninguna propuesta de nota reversal sobre el tratado, y añadió que ello compete, en todo cado, al Ministerio de Relaciones Exteriores.
Aludió a conversaciones que sostuvo la semana anterior con empresarios bolivianos y autoridades del gobierno del vecino país, en La Paz, e hizo notar que a esas conversaciones también acudieron representantes de los productores peruanos.
"Personalmente percibo que los productores regresaron satisfechos por los resultados obtenidos y las aclaraciones que fueron hechas. El Ministerio promovió esas reuniones para conocer los hechos directamente y no dejarnos llevar por lo que se suele decir", explicó el titular del Minag.
Freddy Flores, representante de los productores, coincidió en resaltar la preocupación y el papel cumplido por el ministro de Agricultura en Bolivia. Sin embargo, solicitó una reunión con el ministro de Relaciones Exteriores para conocer exactamente qué es lo que estaba en juego con el convenio suscrito con Bolivia. Subrayó que había cinco partidas de productos peruanos que estarían sujetas a sanción.
"Pedimos reciprocidad en el trato, cumplir con acuerdos a que llegamos los empresarios de los dos países", indicó el representante de los productores.
El ministro Manrique respondió que, si bien hubo sequía que agravó el déficit de azúcar en el país, también era cierto que las empresas del sector no habían sido manejadas adecuadamente. Añadió que no hubo estadistas de visión futura para ese sector.
Puntualizó que el Sector Agricultura está preocupado por la situación de 400 mil personas que dependen de la actividad azucarera, y reafirmó que la exportación de azúcar boliviana no afectará a los productores nacionales.
Fuente : PRENSA DEL CONGRESO (jtr)
19 de setiembre de 2005
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